La antigua estación de ferrocarril de Úbeda, en la Lista Roja del Patrimonio


Desde este jueves, 19 de noviembre, Úbeda cuenta con un espacio más incluido en la Lista Roja del Patrimonio, una iniciativa de la Asociación Hispania Nostra que recoge aquellos elementos del patrimonio cultural español que se encuentran sometidos a riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores, al objeto de darlos a conocer y lograr su consolidación o restauración. Se trata de la antigua estación de ferrocarril de la ciudad que formaba parte de la línea Baeza-Utiel. Al igual que el trazado ferroviario, nunca llegó a tener uso, y el paso del tiempo ha hecho mella en su estructura, hasta tal punto que podría hundirse y perderse en cualquier momento.


Su inclusión en esta lista que alerta de la mala situación en la que se encuentran diferentes bienes patrimoniales se ha producido a iniciativa de la Plataforma en Defensa de la Vía Verde Ferrocarril Baeza-Utiel, nacida hace unos meses y cuyo objetivo es la puesta en valor de los 91 kilómetros de la Vía Verde del Renacimiento y de sus infraestructuras (túneles, puentes, estaciones, apeaderos, etcétera) para disfrute y esparcimiento de los ciudadanos. Remitió así los datos oportunos sobre la estación a la Asociación Hispania Nostra, desde donde se ha aceptado la propuesta.

Con la incorporación de la antigua estación de ferrocarril, Úbeda tiene actualmente cinco lugares dentro de la Lista Roja del Patrimonio. Los otros cuatro son el Puente Ariza, el Oratorio Rupestre de Valdecanales, la Ermita de San Bartolomé y el Convento de San Francisco de Asís, actualmente en riesgo aunque en diferentes grados. Por otro lado, la Antigua Cárcel del Partido Judicial de Úbeda está en la Lista Negra, que recoge inmuebles retirados de la roja por haber desaparecido, mientras que la Iglesia de San Lorenzo y la Ermita de Madre de Dios del Campo han pasado a la Lista Verde tras la intervención para su recuperación.


Descripción

Según figura en la web de Hispania Nostra, la inmensa estación de ferrocarril abandonada de Úbeda mide 408,93 metros entre el primer y último edificio, ocupa 4,65 hectáreas y se encuentra justo a la derecha del cruce de la carretera JV-3131 (que baja de la ciudad de Úbeda) para enlazar poco después con la carretera A-401. Su construcción está dotada de una gran solidez estructural a base de bloques de hormigón ornamentados por sillería de piedra artificial y vanos de mármol en su planta baja. En el piso superior se utilizó ladrillo caravista con tejados apoyados en forjado de vigas metálicas. En la terminación alta de su fachada principal tiene como elemento decorativo un frontón trilobulado.


Actualmente aún se pueden apreciar las baldosas de los andenes entre abundante vegetación. La pequeña construcción que albergaba los servicios todavía conserva el techo, pero otros elementos han sido severamente destrozados y pintarrajeados. El edificio de oficinas está en un estado algo mejor. Casi todas sus entradas fueron tapiadas hace tiempo, aunque algunas han sido derribadas, de modo que el acceso ha quedado abierto. En el interior, bastante destruido, aún quedan algunas literas oxidadas y restos inservibles de cocinas y baños. Las casas de los trabajadores se encuentran en inminente estado de ruina, con los tejados hundidos.


En cuanto a la estación, sin protección legal específica, sufre actos vandálicos y se encuentra invadida por la vegetación, lo que está afectando a la cimentación de la misma y a los muros, que muestran numerosas grietas.


Historia

La estación de Úbeda formaba parte de la línea Baeza-Utiel, que enlazaba Jaén con Valencia y sumaba un total de 366 kilómetros divididos en cuatro secciones. En enero de 1932, momento en que el Plan Guadalhorce fue derogado, las tres primeras secciones que sumaban 246 kilómetros y unían Baeza con Albacete, se habían ejecutado en un 60%, estando más retrasada la ejecución entre Albacete y Utiel.


Tras la Guerra Civil se retomaron las obras en las tres primeras secciones, dado que este enlace entre Baeza y Albacete suponía una notable mejora de las comunicaciones entre Andalucía y Valencia, evitando el rodeo por Alcázar de San Juan. Por el contrario, se abandonaron las obras en el tramo entre Albacete y Utiel.


Cuando ya se había tendido la vía en los 116 kilómetros de la tercera sección, en la provincia de Albacete, y estaba a punto de licitarse el montaje de vía en las dos primeras secciones, en la provincia de Jaén, el informe del Banco Internacional de Reconstrucción y Desarrollo del año 1962 hizo que en enero de 1963 el Ministerio de Obras Públicas paralizase de forma provisional la construcción de esta línea, de la que únicamente se puso en servicio la nueva estación de Albacete, inaugurada en 1967. El abandono de las obras tomó carácter definitivo en 1985, siendo levantada en 1991 la vía montada en el tramo de la provincia de Albacete.


La plataforma

La Plataforma en Defensa de la Vía Verde Ferrocarril Baeza-Utiel viene reivindicando desde hace meses la recuperación de la estación y la conversión del trazado ferroviario en la Vía Verde del Renacimiento, proyectada entre Begíjar y Arroyo del Ojanco. Para ello está llevando a cabo una campaña de recogida de firmas que centraliza a través de una página de Facebook.

19 de noviembre de 2020

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